Arroz con leche

Aprende a preparar el mejor arroz con leche

Arroz con leche asturiano

El arroz con leche es uno de los postres asturianos por excelencia uno de los grandes platos del recetario de esta región. Dependiendo de la zona de Asturias en la que nos encontremos, el arroz podrá hacerse de una u otra forma, pero el resultado siempre suele ser delicioso.

En este artículo queremos compartir contigo una forma de hacer el arroz con leche asturiano de una forma sencilla, pero deliciosa. Seguro que cuando lo pruebes no querrás hacerlo de otra forma.

Arroz con leche asturiano

Ingredientes para el arroz con leche asturiano

Para la elaboración de este postre necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • 200 gramos de arroz.
  • 250 gramos de azúcar.
  • 1,5 litro y medio de leche entera.
  • 50 gramos de mantequilla.
  • Dos ramas de canela.
  • La piel de un limón grande.
  • Canela molida.
  • Una pizca de sal.
  • Un chorrito de anís.

Aunque sea uno de los postres típicos de Asturias se hace y se consume en toda España, donde en cada región se le da un toque diferente. Si por algo destaca el arroz con leche asturiano es por su textura cremosa y por el sabor intenso que tiene, lo que hace que sea uno de los que más suele gustar a todo el mundo.

Es un postre que puede prepararse en cualquier momento del año. En los meses donde más calor hace, suele comerse frío, aunque durante el resto del año puede comerse a temperatura ambiente.

Modo de elaboración del arroz con leche asturiano

Lo primero que debemos hacer es elegir un arroz correcto para hacer esta elaboración. Lo mejor es elegir un arroz de grano redondo o el conocido como arroz bomba, nunca arroz de grano largo porque el sabor no sería ni parecido al que se le quiere dar a esta elaboración gastronómica.

Lo que hay que hacer con este arroz es dejarlo en remojo en agua fría para que pierda parte de su almidón, con lo que conseguiremos un grano más suelto cuando esté cocinado y el arroz tendrá una textura deliciosa.

El siguiente paso es lavar bien el limón y después pelar la piel para dejarlo limpio, pero procurando que no quede nada de lo blanco del interior de la piel porque aportará un sabor amargo que no nos interesa.

Echaremos la piel del limón a una cazuela junto a las ramas de canela y la leche para ponerlo a calentar todo a potencia media. Dejaremos que la leche se caliente, aunque sin llegar a hervir. Cuando todo esté bien caliente, lo que hay que hacer es incorporar el arroz bien escurrido y lo dejaremos cocinar todo a fuego lento hasta que el grano quede bien tierno.

Esto puede llevarnos alrededor de una hora y media o dos, pero siempre hay que estar removiendo continuamente para que se haga más cremoso. Cuantas más horas estemos removiéndolo el arroz será mucho mejor.

Durante este tiempo es muy importante armarse de paciencia y remover todo el tiempo que sea posible, de esta forma se consigue la máxima cremosidad.

Cuando esté casi listo el arroz incorporaremos el azúcar, la mantequilla y un chorrito de anís, lo removeremos bien y lo dejaremos durante unos minutos más cociendo hasta que el arroz esté completamente listo y se forme una crema con el resto de ingredientes.

El siguiente paso es dejar que el arroz repose durante unos minutos y lo verteremos en los recipientes donde queramos servirlo, para poder dejarlos enfriar a temperatura ambiente.

Después, espolvorearemos la canela molida por encima y podremos meterlo a la nevera si lo queremos tomar en frío. Cuando se haya enfriado bien, podremos servirlo y disfrutar de este delicioso postre, con una textura muy cremosa y un sabor inconfundible con el toque de anís.